Reposapiés y alfombrilla antifatiga: cuándo los necesitas y cómo elegirlos

El reposapiés corrige un escritorio demasiado alto cuando trabajas sentado; la alfombrilla antifatiga hace llevadero el rato de pie. Cuándo necesitas cada uno y qué medidas buscar.

Por Jhoysner CoronaActualizado el 4 min de lectura

Son los dos accesorios más baratos de un puesto de teletrabajo y resuelven problemas opuestos. El reposapiés es para cuando trabajas sentado y tus pies no llegan bien al suelo. La alfombrilla antifatiga es para cuando trabajas de pie sobre suelo duro. Muchas personas solo necesitan uno; con un escritorio elevable, a veces los dos.

Reposapiés: para escritorios demasiado altos

La mayoría de los escritorios fijos miden entre 72 y 76 cm, una altura pensada para alguien de 1,72 a 1,85 m. Si mides menos, tu escritorio ideal estaría por debajo. Para que los codos queden a la altura de la mesa tienes que subir la silla… y entonces los pies dejan de llegar al suelo.

Comparación de una persona sentada con los pies colgando y otra con los pies apoyados en un reposapiés inclinado
Si al subir la silla los pies no llegan al suelo, el reposapiés devuelve el apoyo.

Con los pies colgando, el borde del asiento presiona la parte de atrás de los muslos y, sin apoyo, tiendes a sentarte en el borde y perder el respaldo. El reposapiés devuelve un "suelo" a la altura correcta.

Qué altura necesitas

La cuenta es sencilla: la altura del reposapiés es la diferencia entre la altura de asiento que necesitas para llegar a la mesa y la que te corresponde por estatura.

Tu estaturaEscritorio de 72 cmEscritorio de 75 cmEscritorio de 76 cm
155 cm8 cm11 cm12 cm
160 cm6 cm9 cm10 cm
165 cm4 cm7 cm8 cm
170 cm1-2 cm4-5 cm5-6 cm
175 cmno lo necesitas2-3 cm3-4 cm

Son valores orientativos, calculados con las mismas proporciones que la tabla de alturas por estatura. Para afinarlos con tu cuerpo: ajusta la silla para que los codos queden a la altura del escritorio y, con los muslos horizontales, mide del suelo a la planta de los pies.

Si te faltan más de 10-12 cm, el reposapiés ya no es buena solución: mejor una mesa más baja o un escritorio regulable.

Qué buscar

  • Altura regulable, con dos o tres posiciones, para ajustarlo a tu cifra.
  • Inclinación ligera (unos 10-20°): más natural para los tobillos que una superficie plana.
  • Superficie antideslizante y unos 40-45 cm de ancho para apoyar los dos pies y cambiar de posición.
TipoVentajaInconveniente
Plataforma regulableestable, ajusta altura e inclinaciónocupa más
Basculantepermite mover los tobillosalgunas personas lo encuentran inestable
Cojín de espumacómodo y baratomenos altura y se aplasta con el tiempo

Ver reposapiés ergonómicos regulables

Alfombrilla antifatiga: para el rato de pie

Quien estrena escritorio elevable suele descubrir que estar media hora de pie sobre suelo duro cansa más de lo esperado. La alfombrilla es una superficie acolchada que cede un poco: los músculos de las piernas hacen pequeños ajustes continuos en lugar de estar totalmente quietos, y muchas personas notan menos cansancio en pies, piernas y zona lumbar.

No hace milagros: no sustituye a cambiar de postura. Hace más llevadero el rato que pasas de pie.

Persona trabajando de pie en un escritorio elevable sobre una alfombrilla antifatiga de 1,5 a 2 cm de grosor con bordes en rampa
Grosor, bordes biselados y tamaño: lo que importa en una alfombrilla antifatiga.

Qué buscar

  • Grosor de 1,5 a 2 cm. Más fina apenas se nota; mucho más gruesa resulta inestable.
  • Bordes biselados, en rampa, para no tropezar.
  • Base antideslizante y unos 50 × 75 cm o más, para cambiar el peso de un pie a otro.
  • Espuma de poliuretano, la más equilibrada entre amortiguación y duración. Las muy blandas pierden forma pronto.

Las de relieve (con bultos o zonas elevadas) animan a moverte más, pero ocupan más y no gustan a todos. Para una primera alfombrilla, una lisa es la apuesta segura.

Errores habituales

  • Dejar la silla con ruedas encima: marca y deforma la espuma. Apártala al sentarte.
  • Pensar que permite estar de pie todo el día. La clave sigue siendo alternar; mira cuánto tiempo estar de pie.
  • Olvidar el calzado: con buen calzado amortiguado aporta menos; en calcetines sobre baldosa, aporta mucho.

Ver alfombrillas antifatiga para escritorio

Con escritorio elevable, ¿los dos?

Si tu escritorio es regulable, ajusta primero el escritorio a tus codos y la silla a tus pies: el reposapiés pasa a ser opcional, útil solo para cambiar de postura de vez en cuando. La alfombrilla, en cambio, sí suele merecer la pena si alternas de pie sobre suelo duro.

Reposapiés si…

  • Tu escritorio es fijo y alto para tu estatura.
  • Al subir la silla, los pies ya no apoyan planos.
  • Te faltan menos de 10-12 cm.

Alfombrilla si…

  • Trabajas de pie más de 20-30 minutos seguidos.
  • Tu suelo es duro: baldosa, parqué u hormigón.
  • Sueles estar en calcetines o con calzado plano.

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